Retornos | Pedro Rangel Moral
¿Habría este buscar eterno si lo hallado existiese?Antonio Porchia: Voces. …deshacer el camino, dibujar el paisaje desde el ángulo opuesto, el olor a gasoil y aceite quemado, la blanca blanca camisa de los chóferes, el insistente tac-tac del Mercedes Benz, su boleto por favor, los paquetes en equilibrio sobre las barandillas del...
Madre sustituta | Pablo Kaplún
Día rutinario en Remex System y Co. —¡Hola niñas! —dije a mis compañeras Rita y Ruth. Ellas respondieron alegres. Se escuchaba música bajita en el radiecito de la oficina de analistas de personal de la empresa. Tuvimos una breve y amena charla sobre lo que había sido el fin de semana para cada una, y …...
El campo, el río | Rubi Guerra
…no tengo casa, no más una sombra. Malcolm Lowry 1 Los duendes, ¿son reales? Depende lo que llamemos duendes. Y de lo que consideremos realidad. Cuando tenía nueve años fui con mi padre a visitar a unos familiares que vivían en el campo, a unos cuarenta kilómetros de la ciudad. Como mi experiencia del mundo …...
El último juego | Alejandro Padrón
Hace apenas unos meses se produjo un descubrimiento que llenó de júbilo a los admiradores de Borges y se convirtió en motivo de estudio para la literatura universal: apareció un manuscrito de la única novela escrita por Jorge Luis Borges. Esta obra, de sesenta y cuatro páginas, se encontraba bajo la custodia de la mucama …...
El escapista | Federico Vegas
Gustavo Gaffigan era hijo de gringo con venezolana y estudiaba conmigo en el San Agustín de El Marqués. Era bueno en deportes por lo robusto y ha podido llegar a ser un “grandes ligas” si se hubiera conformado con ser cátcher, pero era torpe en el trato y muy dado a las obsesiones. Hablaba español …...
IO | Ednodio Quintero
Yo medraba en una luminosa ciudad de Europa donde había ido a parar gracias a una generosa beca que me permitía llevar una existencia regalada. Pasaba horas enteras en un café de artistas y vagos como yo, visitaba museos, me aburría viendo películas porno, me entretenía en las carreras de galgos apostando a las perras …...
The sunset faded to twilight
I began walking, therefore, in a big curve, seeking some point of vantage and continually looking at the sand.
A great thing made of gold. Down the hill I saw it.
I and my wife stood amazed. Then I realised that the crest of Maybury Hill must be within range of the Martians’ Heat-Ray now that the college was cleared out of the way.
Audio Post: A sigh of satisfaction
The nearer moon, hurtling suddenly above the horizon and lighting up the Barsoomian scene, showed me that my preserver was Woola.
It must be in a month, but I see nothing here
We can’t possibly stay here, I said; and as I spoke the firing reopened for a moment upon the common.










